viernes, 14 de abril de 2017

Singladura num. 15 Ventarron en la bahía de Marigot

Esta noche pasada ha estado lloviendo con frecuencia. A las 08.00 HRB teníamos viento del NE y fuerza 3, con rachas intensas. Estaba claro que iba a ser un día para permanecer en esta bahía, haciendo labores de mantenimiento a bordo.

A las 10.00 HRB el viento había subido hasta los 18 nudos, es decir, fuerza 4 casi 5. Media hora después Ignacio ha botado el dinghy y en el que ha zarpado junto con Susana hacia el muelle. Armando y yo nos hemos quedado a bordo trabajando en el montaje de vídeos y en la revisión de las fotografías hechas hasta el momento, respectivamente. Después nos hemos puesto a leer y a escuchar música, acompañando todo ello con buena cerveza.



A media mañana hemos visto como entraba lentamente una preciosa goleta, de líneas muy elegantes, en la bahía, fondeando en ésta poco después. Ignacio y Susana han regresado a las 13.15 HRB, izando inmediatamente la zodiac, ya que las condiciones de viento y mar en la bahía habían ido empeorando según avanzaba el día. Por ello en ese momento hemos decidido cambiar de fondeo, buscando uno en la misma bahía que estuviese mas resguardado. Efectivamente, a las 13.55 HRB el viento ya había subido hasta los 20 nudos, es decir, fuerza 5, con rachas muy fuertes. 



A las 14.05 HRB levábamos ancla buscando la nueva posición. Y a 14.30 HRB fondeábamos mas cerca del paseo marítimo, en So(18º 04´,0 N, 063º 05´,4 W). Así quedábamos a sotavento, protegidos en alguna medida por el muelle exterior de la marina Port St. Louis. La mar seguía entrando, pero de forma menos directa, y el viento también era un poco mas suave.



Susana había preparado anoche un estofado de ternera para que hoy estuviera sabroso, y comerlo en su punto. Y así ha sido, ya que estaba delicioso. De postre nos apetecía tomar helados y por supuesto café.



A media la tarde Ignacio ha bajado al pozo de las potabilizadoras, situado en el casco de estribor, para sustituir los filtros. Éstos se cambian cada dos o tres meses, y ya tocaba. Su ubicación dentro del pozo hace que esa tarea de sustitución resulte muy incómoda. Gracias a la ayuda de Armando todo se ha podido hacer en media hora. Desde luego los viejos filtros han salido con bastantes algas, como es lógico en estas aguas.

Después nos hemos preparado para salir a cenar, zarpando Ignacio, Armando y yo a las 20.00 HRB en la zodiac, y quedándose Susana en el barco. Tras amarrar el bote en el muelle de dinghies, hemos ido primero a dar un paseo por el waterfront de la ciudad. A esa hora ya estaba casi todo cerrado, por lo que nos hemos dirigido hacia Port La Royale, marina en la que existen varios restaurantes en los que se come bien. Aunque el estómago nos pedía hidratos de carbono, al lado de la pizzeria a la que habíamos pensado ir estaba "Le Galin", un restaurante con muchas mesas ocupadas, y en el que se anunciaba la media langosta como plato estrella. A esta tentación hemos sucumbido los tres. Decía la carta que el plato consistía en media langosta de 400 gr con una brocheta de gambones y guarnición de verduras, arroz o patatas fritas. Para acompañar ese plato hemos elegido "Les Carisannes", un Sauvignon blanc del Val de Loire, vino no vale gran cosa. Después la realidad ha sido frustrante, ya que el peso del medio bicho no llegaba seguro a esos 400 gr, y la forma en que lo cocinan no es, en nuestra opinión, la mas adecuada. Al terminar de cenar, tras el postre, hemos preguntado a la camarera que servía nuestra mesa sobre la forma de preparar la langosta. Y nos ha dicho que primero hacen la langosta a la plancha, terminándola al horno. Es decir, la secan. Una pena.

A las 23.15 HRB hemos regresado a bordo, izando inmediatamente el chinchorro, ya que ha empezado a llover. La predicción para mañana no es buena, pero hay que esperar a ver qué sucede.



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