miércoles, 19 de abril de 2017

Singladura num. 20 Fondeamos en la laguna interior

Hoy me he levantado a las 07.10 HRB y veinte minutos mas tarde ya tenía hecha, y cerrada, mi bolsa de viaje. Como yo suelo mantener en ella prácticamente toda la ropa durante la travesía, el hacerla es muy rápido. Solo hay que meter los pantalones y chaquetas que sí cuelgo en el armario del camarote. Y la bolsa de la cámara fotográfica también la mantengo siempre organizada, sacando solo lo que voy necesitando.

Ayer por la tarde me debieron picar muchos jejenes ya que esta mañana me he levantado lleno de picaduras. Posiblemente fuera en el parking del Waikiki dado el viento que había, y que traía la arena de la playa a la vez que movía los arbustos en los que suelen estar esas moscas negras. El efecto de la picadura de dichos insectos no es inmediato, notándose pasadas unas horas.



Esta mañana, a las 08.00 HRB, el viento era de levante y fuerza 5, teniendo marejada del Norte en la misma bahía. La perspectiva para el resto del día con ese viento y esas olas de mas de medio metro no era muy halagüeña. Al salir Ignacio quince minutos mas tarde a cubierta, la decisión a tomar estaba clara: había que pasar el puente y entrar en la laguna interior, donde al menos la mar es mas baja.



A las 08.45 HRB hemos puesto motores, iniciando la maniobra de leva de ancla. Hoy esa marejada con una bahía bastante ocupada, complicaba dicha maniobra. Sin embargo, con las indicaciones de Ignacio desde proa en relación a la cadena según iba subiendo, y manejando ambos motores, ha sido fácil levar ancla. Este es un barco cuyos motores, de 100 cv cada uno de ellos, responden muy bien. Después Ignacio ha tomado el timón, y hemos iniciado la aproximación a las balizas de entrada al canal. Estábamos en segundo lugar en la cola de espera, detrás de otro catamarán. Ignacio ha aprovechado el tiempo hablando por radio con una pareja francesa que nos ha comunicado su plan de continuar rumbo a Miami, una vez pasara este temporal.



A las 09.00 HRB se ha abierto el puente, teniendo prioridad de paso primero los barcos que salen de la laguna. Hoy, con el día que hace, solo ha salido uno. A continuación hemos procedido a entrar en el canal, haciendo surf hasta antes de la estación de servicio debido a la ola entrante desde la bahía.



La luz de este puente es bastante justa para la manga del Vitamina, quedando apenas 50 cm libres a cada lado. De hecho ha habido mas de un accidente de veleros que se han dejado el mástil en este puente, al chocar contra la plataforma.



Nosotros lo hemos pasado a las 09.10 HRB. Justo nada mas salir del puente, el operador de éste ha felicitado por radio a Ignacio por la forma en que ha llevado a cabo toda la maniobra de paso  por el canal y el puente.



Una vez dentro de la laguna, el canal sigue estando muy bien balizado, aunque la existencia de algunos veleros fondeados fuera de él puede llevar a engaño sobre el calado en esas zonas exteriores al canal. Normalmente cuando un canal está balizado es que hay que mantenerse siempre dentro de él.



Al poco de entrar en la laguna hemos virado hacia poniente, saliendo un poco de la línea de balizas. En ese momento hemos varado, con gran susto por nuestra parte. Esta varada ha sido sin embargo muy corta, ya que Ignacio ha metido motores atrás, de forma suave pero firme, siendo el fondo de arena. De esta forma hemos librado enseguida la posición, fondeando finalmente en So(18º 03´,3 N, 063º 05´,9 W).



A continuación hemos desayunado, tomando hoy también huevos fritos con crujientes tiras de bacon. Después yo he estado disfrutando de las vistas que hay allí desde el barco. En esta laguna, como ya he dicho con anterioridad, existen barcos varados y abandonados. Y no solo se trata de veleros o pequeñas motoras, sino también de mercantes.



En esas primeras horas de la tarde ha hecho sol y también ha llovido intensamente. Estamos en la época seca del Caribe pero ello no quiere decir que no existan fortísimos chubascos.




Además he aprovechado para repasar las notas de mi cuaderno de bitácora relativas a la historia de estas islas, al igual que las anotaciones sobre nuestras pasadas singladuras.



Aunque no teníamos mucha ola, si había bastante viento y la continua amenaza de lluvia. Por ello no tenía sentido el ir en la zodiac hasta el mismo aeropuerto, que es otra opción posible desde el fondeo en el que nos encontrábamos. Era mejor bajar a tierra en Port Royale, esa pequeña marina de Marigot. 



Tras botar la zodiac, Ignacio me ha llevado a las 12.30 HRB al muelle de dinghies de aquella marina. Una vez en tierra, y mientras Ignacio volvía a recoger a Susana, me he sentado en una mesa de "Le Sous Marine" a tomar una cerveza. Después nos hemos quedado los tres a comer en este chiringuito. Ha sido mi comida de despedida de Marigot.

Tras la comida hemos ido en coche al aeropuerto internacional, pasando primero por una lavandería. Al llegar al aeropuerto me he despedido de Ignacio y Susana, pasando a facturar mi bolsa, y después los controles de pasaporte y seguridad. A media tarde ha salido mi vuelo a Paris, donde enlazaré con otro a Madrid.

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