martes, 4 de abril de 2017

Singladura num. 3 Guana Island

De nuevo me levanto pronto, a las 07.00 HRB, mientras los demas tripulantes siguen descansando. Algunos de ellos leen mucho cada noche antes de dormir, pero yo prefiero leer al despertarme. Hoy he encontrado a bordo para mi lectura mañanera "The Cruising Guide To The Virgin Islands" de Nancy y Simon Scott. Es un magnífico derrotero sobre este archipiélago.

Una vez todos en pie, hemos desayunado como solemos hacer a bordo: café, zumo de naranja, fruta - hoy ha sido mango, papaya, naranja y kiwi - pan con mantequilla, mermelada, jamón y queso philadelphia. Después nos hemos preparado para ir en la zodiac al muelle, y de ahí a la oficina de inmigración para hacer el despacho de entrada en estas islas británicas. 

Nada mas desembarcar del chinchorro en el muelle reservado a estos botes, un agente nos ha cobrado 2 USD por cabeza y pretendía cobrar otros 2 USD por cada bolsa de basura que traíamos a tierra. Antes de pagar esos $2, como las dos bolsas estaban medio llenas, hemos metido una de ellas en la otra, ya que de lo contrario hubiera sido pagar tontamente $2 más. No era por la cuantía, sino por evitar ese absurdo.



En inmigración el procedimiento para el despacho de entrada, que aquí siguen, es algo lento, no muy caro, pero un trato por parte de los agentes no es muy amable.



Después hemos cogido un autobús para acercarnos al núcleo urbano. Se trata de vehículos sencillos y abiertos con varias filas de asientos. A continuación hemos cogido un taxi, o sea un vehículo idéntico al autobús anterior, pero para uso exclusivo nuestro. Con el conductor hemos negociado el coste por llevarnos primero a una oficina del operador local de telefonía, y después a un restaurante en The Baths, con recogida en éste dos horas mas tarde. 

En la oficina del operador de telefonía solamente se podía pagar en efectivo, ya que no les funcionaba el terminal de las tarjetas bancarias, y tampoco se podía pagar en Euros. Por eso, hemos tenido que acercarnos a una oficina bancaria del Scotia Bank en busca de USD. En ventanilla solo cambian la moneda, en nuestro caso Euros, a libras esterlinas, y como necesitábamos dólares, hemos tenido que ir a su cajero automático para conseguir los dólares.



Después nos hemos dirigido al restaurante Top of The Baths a la entrada del parque natural, para tomar unos Roti Chicken tal como nos habían recomendado unos expertos norteamericanos en ese plato.

Por el camino hemos visto distintos tipos de viviendas en las que vive la población, algunas de ellas con un pequeño terreno y huerto a su alrededor.



También hemos observado a trabajadores utilizando los posibles recursos que encuentran a mano para realizar su trabajo: ese ha sido el caso de una técnico en telefonía que se subió a un coche aparcado para alcanzar la caja de conexiones en un poste junto a la carretera.



El restaurante en el que hemos comido, esta en lo alto de una colina sobre las playas que ayer vimos. La vista es preciosa, divisándose al fondo diversas islas.




Y tomamos ese roti chicken, y también roti shrimps, tal como nos habían recomendado.




Al regresar al muelle de dinghies, el taxista pretendía cobrarnos $20 de mas, cuando nosotros solo habíamos recorrido lo pactado, y en el tiempo convenido. 



Esto ha supuesto una pequeña discusión, zanjada por nuestra parte con un "eso no era lo pactado", y punto. No es la primera vez que estos conductores - aquí como en otros países - tratan de sacar a los turistas mas dinero de lo pactado con anterioridad. Ante una actitud decidida por parte del turista no siguen insistiendo, pues saben que no tienen razón alguna para reclamar ese incremento.


A las 15,15 HRB llegábamos al barco, iniciando media hora después la maniobra de suelta de amarras de la boya utilizada. Con rumbo 285º hemos zarpado hacia Guana, una isla situada algo mas al Oeste. A las 16.00 HRB la brisa del SE era casi inexistente, de escasos 2 nudos, la temperatura 34º C y con 45% de humedad relativa. El barómetro marcaba 1016 mb, habiendo bajado 3 mb en las últimas seis horas.



Antes de arribar a Guana, hemos pasado frente a la costa Norte de la isla de Tortola, para ver Trellis Bay. Frente a esta bahía está la isla de Great Camanoe, situada a una milla escasa al Norte, donde existen fondeaderos muy frecuentados por navegantes. También existen importantes resorts turísticos.



En Trellis Bay es donde está el pequeño aeropuerto de la isla, y es una bahía donde fondean muchos veleros y motoras. Para ello se utilizan boyas, de forma que no se dañan los fondos con las anclas.



A continuación, nos dirigimos a Guana. Esta es una isla privada, en la que existen algunos resorts turísticos. En los Siglos XVII y XVIII esta isla pertenecía a dos familias, cuyos esclavos trabajaban en las plantaciones de azúcar que allí tenían aquellos terratenientes.



Al doblar la punta Sur de la isla, Monkey Point, pensábamos en bucear para ver fauna marina, pero el agua estaba turbia, sin duda por el paso reciente de algún temporal. En esa zona vimos muchos pelícanos, algunos de los cuales pescaban en su proximidad.



Otros se mantenían a flote hasta que nuestro barco pasaba por su proximidad.



A las 17.30 HRB fondeábamos en White Bay, en So(18º 28´,3 N, 064º 34´,6 W).

Como en días anteriores, nos estuvimos bañando en estas cálidas aguas antes de cenar. A las 22.00 HRB yo me retiré a mi litera a descansar. Una hora después me despertó el ruido de la boya, a la que habíamos amarrado el barco: estaba dando continuos golpes contra el casco de estribor, es decir, en el que esta mi camarote. Salí a cubierta donde me encontré con Ignacio y vimos el por qué de esos golpes



Al haber dejado mucho cabo entre las cornamusas y la boya con el movimiento del barco, virando poco a poco, la boya se había acercado a la proa del casco, golpeándolo. La solución ha sido recoger cabo, dejando la mínima amarra, de forma que la boya casi ha quedado a la altura del botalón de proa.

Como hemos manejado linternas, hemos podido ver a escasa profundidad, casi en la superficie, a infinidad de tampons - o sábalos, en español -, de mas de 1,5 m de largo. Ignacio ha contado mas de cuarenta, lo que es una cantidad enorme. 


Este es un pez que tiene unas escamas muy duras - a veces se emplean para hacer cinturones - y que lucha mucho durante su captura, por lo que es muy apreciado por los pescadores deportivos. Su carne es áspera, por lo que no suele comercializarse.








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