domingo, 9 de abril de 2017

Singladura num. 9 La isla del tesoro. Rumbo St John

A las 08.00 HRB el viento era casi inexistente, y la mar estaba tranquila. El barómetro marcaba 1011 mb, el valor observado por mi mas bajo hasta el momento, la temperatura era de 28ºC y la humedad relativa 69%. Aunque esta noche pasada también ha llovido, a esa hora ya estaba despejando.



Tras el desayuno hemos ido a Rogers Point, al otro extremo de Key Bay, donde hemos anclado a las 10.35 HRB. En ese cabo existe un arrecife bastante peligroso para la navegación, pero cuyos fondos tienen mucha vida, como suele suceder.



Ignacio y Susana han saltado al agua para bucear un rato en ese arrecife. Armando y yo nos hemos quedado a bordo, pensando que un poco mas tarde, cuando nos acerquemos a Norman Island, tendremos una ocasión mejor para bucear, Después de algo mas de media hora, tras su regreso a bordo, hemos preparado todo para zarpar rumbo al islote Pelikan Island. En su proximidad hay unos farallones,The Indians, cuyos fondos son muy interesantes, por lo que son visitados por muchos barcos con numerosos buceadores. Aquí, en el Caribe, el buceo no suele ser con botellas ya que los arrecifes son poco profundos



Eran las 11.50 HRB cuando llegábamos a esos farallones, observando que no quedaban boyas libres, existiendo multitud de nadadores y buceadores en el entorno. Aquí existen boyas por ser un área protegida, sin poderse anclar. Dada esa aglomeración de gente, hemos decidido acercarnos a Norman Island, en donde quizás haya alguna boya libre y un buen sitio para bucear.



Se dice que Norman Island es la isla de la novela "La Isla del Tesoro", de Robert L. Stevenson. En esta isla Norman existen cuevas en las que, se dice, se encontró un tesoro compuesto por doblones españoles. Otros, por el contrario, dicen que era Peter Island la isla en la que se encontró dicho tesoro español. Sin embargo es Norman Island la isla que se publicita como la isla que inspiró a Stevenson. La serie "Piratas del Caribe", moderna versión de ese mundo de piratas, se ha rodado mas al Sur, en la Martinica.



Nosotros hemos recorrido la costa occidental de Norman Island para conocerla, llegando a la punta SW de la isla. En ese cabo existen peligrosos arrecifes, como sucede con frecuencia en las costas caribeñas.



De ahí subimos de nuevo navegando a lo largo de la Privateer Bay, la bahía del corsario, en cuyos acantilados se encuentran unas célebres cuevas por su belleza.



De nuevo, se veían muchos barcos amarrados a sus boyas, y multitud de bañistas alrededor. Todo ello nos ha dejado claro que habíamos llegado demasiado tarde a esta zona: hay que madrugar y llegar a primera hora de la mañana para poder bucear en ella.



Hemos continuado así nuestra marcha, entrando en The Bight, una inmensa ensenada en cuyo fondo existe un famoso restaurante. Esta ensenada tiene un inmenso campo de boyas, en las que pueden amarrar hasta un centenar de barcos. Es una bahía muy protegida frente al viento y la mar, por lo que es muy visitada por los navegantes.



En su parte Sur esta fondeado un viejo barco, que en realidad es un barco-bar de copas, con gran vida sobre todo nocturna. En el pequeño pantalán, que existe a ambos costados, amarran pequeñas motoras y dinghies de barcos amarrados en las boyas de la ensenada. Los que llegan después a la fiesta, se abarloan a los anteriores, formando una gran "plataforma" de embarcaciones. Por la noche la música que pone ese barco-bar se deja oír en toda la ensenada, creando un gran ambiente de fiesta.

Tras dar una vuelta por The Bight, decidimos seguir nuestra derrota arrumbando St. John, la isla oriental de las US Virgin Islands.

A las 13,40 HRB Armando ha decidido prepara un arroz meloso con frutos de mar para la comida de hoy. Esta es una de sus especialidades culinarias y se ha puesto inmediatamente a la obra, con los ingredientes que teníamos a bordo.



Antes de comer hemos entrado en aguas de las US Virgin Islands, sustituyendo la bandera de cortesía de las BVI por la norteamericana.


Después de comer hemos arribado a Cruz Bay, el puerto de entrada en estas islas, y capital de St. John. Eran las 15.35 HRB cuando hemos fondeado junto al canal de entrada, en una posición provisional. Tras botar el chinchorro, hemos ido al puerto los cuatro en él para hacer el despacho de entrada.



El procedimiento americano de inmigración es mucho mas ágil que el de otros países del Caribe. Como los tripulantes han de llevar un visado B1/B2 por el hecho de entrar en yate privado - es decir, no vale la visa ESTA -, esto ya supone un filtro previo a su entrada en USA. Aquí los agentes son muy amables, y todo el procedimiento es sencillo. Entre los transmundistas se sabe que cuanto mas desarrollado es un país, mas sencilla es su burocracia, y mas amables sus agentes aduaneros.



Mientras Armando y Susana se quedaban en la ciudad, Ignacio y yo hemos ido al barco para dejar la documentación y llevarlo a su posición definitiva fuera de esta bahía. Doblando la punta Norte, y a menos de una milla del puerto, hemos entrado en el pequeño campo de boyas en el que hemos amarrado el barco. Eran las 17.10 HRB y empezaba a caer un buen chaparrón. Por ello, hemos esperado a que pasase el chubasco antes de embarcarnos de nuevo en la zodiac para regresar a puerto.

En éste hemos amarrado el dinghy en un pequeño pantalán destinado a este tipo de embarcaciones, el cual está justo bajo la proa de los grandes ferries que comunican St. John con otras islas. Ya en tierra hemos dado un paseo por las calles de esta pequeña ciudad, viendo sus tiendas, y oyendo la música que salía de un kiosko en el que tocaba un pequeño conjunto.




Después nos hemos tomado unas cervezas en un bar-restaurante junto a la playa. Ese bar también tenía mesas en la misma playa, sobre la arena, como es frecuente en Ibiza. Nosotros, sin embargo, nos hemos quedado en la terraza.

Las US Virgin Islands pertenecieron a Dinamarca durante dos siglos, hasta 1917, cuando EEUU se las compró pagando por ella millones de dólares. Desde el último tercio del S. XIX los Estados Unidos habían intentado comprarselas a los daneses, pero solo fue durante la I GM, cuando finalmente estas islas cambiaron de manos. Parece que fue definitivo  - para que Dinamarca se decidiera a traspasarlas a USA - el argumento esgrimido por los norteamericanos sobre el peligro que estaba suponiendo, entre otros para el recién inaugurado Canal de Panamá, la posible creación de una base alemana en el Caribe si finalmente Alemania invadía y anexionaba Dinamarca en el transcurso de la guerra.

Gran parte de St. John es un parque nacional, lo que se debe a su donación al gobierno norteamericano por el millonario Rockefeller, que había adquirido la isla en 1954.



Después de tomar esas cervezas, hemos pasado al interior del mismo local para compartir una enorme pizza, de 50 cm de diámetro, el plato típico de este bar-restaurante.

A las 21.15 HRB regresábamos al barco, izando la zodiac para no dejarla en el agua durante la noche, y evitar así que se llenase con el agua de lluvia ya que el cielo estaba totalmente cubierto.



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